En el siglo III a d C China
inició la construcción de su obra más
emblemática: La Gran Muralla. Su objetivo era proteger
el Imperio de los ataques de los bárbaros extranjeros.
Miles de años más tarde, en 1993, China inicia
el que será el segundo proyecto más ambicioso
de su historia: la presa de las Tres Gargantas en el curso
del río Yangtsé. En esta ocasión sus
intenciones eran bien distintas, más que alejar al
extranjero su objetivo era atraer sus inversiones.
El Yangtsé es el
río más largo de China y el tercero del mundo.
Nace en la meseta Qinghai-Tíbet, atraviesa 10 provincias
y desemboca en el Mar del Este. Al igual que el río
Amarillo, el Yangtsé está considerado también
como la cuna de la civilización china.
Una de las mejores formas
de contemplar el paisaje sobre el río Yangsté
es embarcándose en un crucero por las míticas
Tres Gargantas.
La garganta Qutang es la
más corta de las tres, con unos 8 kilómetros
aproximadamente. En su parte más estrella apenas alcanza
la decena de metros. Esta garganta se encuentra entre las
provincias de Sichuan y Hubei. La siguiente garganta, Wuxia,
se extiende a lo largo de 42 kilómetros. Esta garganta
es conocida por la belleza de la montaña Wushan, que
envuelve una de sus orillas. La garganta serpentea un curso
sinuoso en forma de zigzag al que se asoman numerosos picos
rocosos. La garganta de Xiling es la más larga de las
tres. Tiene 66 metros de longitud. Esta garganta también
es conocida por su hermoso paisaje y por tener el curso más
sinuoso de todo el Yangsté.
El crucero, que dura entre
4 y 5 días, suele comenzar en la municipalidad autónoma
de Chongqing y finaliza en la ciudad de Yichang, provincia
de Hubei. En esta ciudad precisamente es donde se está
levantando la monumental presa de las Tres Gargantas.